Descripción
La flor nacional de España y uno de los grandes símbolos de nuestra cultura popular. Se trata de una planta herbácea perenne de base leñosa que destaca por sus hojas lineales, estrechas y de un precioso tono verde glauco o azulado. Sus flores, que brotan en primavera y verano, son famosas por sus pétalos dentados y su característico aroma dulzón que recuerda al clavo de olor. Las hay de infinitos colores (rojos, rosas, blancos, amarillos o bicolores) y son tan resistentes que se utilizan muchísimo como flor cortada.
Guía rápida de cuidados:
-
Luz: Pleno sol directo exterior. Es un requisito innegociable. Necesita un mínimo de 6 horas de sol directo al día para que sus tallos crezcan fuertes (y no se doblen) y para florecer de manera abundante.
-
Riego: Regular pero moderado. Odia el exceso de agua y el encharcamiento. Riega solo cuando notes que la capa superior del sustrato se ha secado. En verano agradecerá unos 2 o 3 riegos por semana, mientras que en invierno deberás espaciarlos al mínimo. Evita siempre mojar el follaje y las flores.
-
Clima: Exterior. Es una planta sumamente rústica que soporta muy bien el calor del verano y tolera heladas moderadas (hasta -5°C). Prefiere los ambientes secos y bien ventilados, ya que la humedad ambiental excesiva favorece la aparición de hongos.
-
Sustrato: Ligero, alcalino (o calcáreo) y con un drenaje impecable. No tolera los suelos pesados ni arcillosos que retienen agua. Un sustrato universal mezclado con una buena cantidad de arena de río o perlita es ideal.
-
Mantenimiento: Ve retirando las flores marchitas cortando el tallo desde su base para estimular la aparición de nuevos capullos. Además, realizar un pinzado (recorte) de los brotes jóvenes a finales del invierno ayudará a que la planta ramifique y se vuelva mucho más tupida.
Información adicional
| Peso | 1-5 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 50 × 20 × 30 cm |












Valoraciones
No hay valoraciones aún.